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Reportajes2009/12/23

Curar las heridas de la catedral

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Etiquetas: Arquitectura, Materiales

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Desde finales del siglo XII, la catedral de Santa María ha sido uno de los edificios emblemáticos de la parte vieja de Gasteiz.
Sin embargo, verlo en su totalidad es un trabajo costoso, ya que durante los últimos 8 siglos su estado natural ha sido el de reformas.

El último proyecto comenzó en el año 2000; ahondar en los cambios que ha sufrido el edificio durante estos últimos años será el objetivo de nuestra visita.

Para ello contamos con la ayuda de un guía inmejorable: el arquitecto Oscar Vel, uno de los arquitectos responsables de los trabajos de restauración de la catedral. Además de trabajar en la Fundación Catedral Santa María, también es profesor de la Universidad del País Vasco.

Grandeza. Es lo que transmite el edificio nada más pisarlo. Pero sus altos muros de piedra caliza no pueden esconder las consecuencias del paso de los siglos. Grietas, muros torcidos y bóvedas desplazadas que muestran el por qué de la necesidad de intervenir en el edificio.

OSKAR BELL; Arquitecto: En 1995, en el crucero sur se cae un trozo de plemento, un trozo de una bóveda, y entonces saltan las alarmas: algo le está pasando a la catedral. A partir de ese momento lo que se hace es tratar de entender qué es lo que le pasa a la catedral, y se hacen una serie de estudios desde diferentes disciplinas. Básicamente, a nivel de movimientos estructurales, tenemos dos problemas fundamentales: uno, en los cimientos en general, que están bastante deteriorados por una serie de motivos, que iremos comentando luego; y otro, los empujes que generan las bóvedas, las bóvedas de piedra, no están digamos de una manera correcta contrarrestados.

OIHANA JAUREGI, Elhuyar Fundazioa: ¿Qué peligros tiene la catedral en este momento?

OSKAR BELL; Arquitecto: El hecho de que un edificio de estos se mueva en sí mismo, no es un problema porque estos edificios se tienen que mover; el problema es que se muevan sin un control de cómo y por qué lo hacen.

Para poder controlar los movimientos del edificio, han comenzado por reforzar la estructura de la catedral. El primer paso ha sido fortalecer los cimientos, ya que, como consecuencia de la erosión que han sufrido durante siglos los pilares del edificio, se ha debilitado la función estructural que desempeñaban.

OSKAR BELL; Arquitecto: Uno de los problemas principales está en la composición del suelo del cerro de Gasteiz. Básicamente, es una mezcla de arcillas; bueno, de margas y calizas, lo que hace que sea un estrato bastante impermeable, de manera que, siguiendo la línea de máxima pendiente, cuando llueve, el agua baja digamos en la dirección del eje principal de la nave y va lavando los morteros de la cimentación, con lo cual podemos decir que los morteros se van deshaciendo y la cimentación pierde esa cohesión que hace que trabajen solidariamente las piedras con el mortero.

Las inyecciones de cal han sido la medida más inmediata. Después, han rodeado los pilares con una estructura de piedra.

OSKAR BELL; Arquitecto: Lo que hemos tratado de realizar es, básicamente, que los pilares no funcionen de manera aislada, sino que funcionen de manera solidaria o en conjunto, y para eso hemos anillado con cantería, con piedras: hemos hecho una cadena de piedra que rodea cada pilar, y esos anillos los hemos unido entre sí mediante unos arcos planos que sirven, además, para soportar el suelo de la nave.

Piedra caliza, madera, y cal. Son los principales materiales con los que construyeron la catedral hace ya ocho siglos, y son los elementos con los que pretenden remodelar el edificio.

Sin embargo, decidir el tipo de cal más adecuado entre las diferentes clases,ha sido una investigación que se ha llevado a cabo durante dos años, en el laboratorio.

El objetivo es inyectar la cal y rellenar los muros que están más debilitados.

OSKAR BELL; Arquitecto: Ese relleno puede estar en condiciones bastante malas, porque los morteros con los que estaban hechos han perdido su cohesión, empiezan a aparecer agujeros que hace que ese elemento no trabaje en conjunto. Las tensiones, la transmisión de cargas, se concentran en un punto. Eso debilita mucho el elemento. Entonces, lo que nosotros tenemos que hacer es reforzar esa parte interna. ¿Cómo lo hacemos? Pues con inyecciones, en este caso de lechadas de cal.

Para conseguir la mezcla, utilizan cal hidráulica natural. La mezclan con agua y fluidificante, una masa con la que consiguen una resistencia de 5 newton por mililitro cuadrado.

La mezcla se realiza a baja revolución, despacio. Y para comprobar que la mezcla ha conseguido la densidad adecuada, la pasan por un cono. Cuando medio litro tarda entre 7 y 12 segundos en atravesar el cono, significa que la masa está en su punto.

OSKAR BELL; Arquitecto: Tenemos un compresor, que es el que genera la presión, y un calderín, en el que vertemos esa cal. De ese calderín, con una serie de mangueras, directamente se va a la perforación, al agujero, y por ahí inyectamos.Y para mantener el sistema en funcionamiento, tenemos que asegurar la presurización de todo el sistema, para lo cual, en el agujero, la boca de inyección tiene que estar cerrando cualquier entrada o salida de aire.

Una vez reforzados los cimientos y las paredes, es hora de alzar la vista al techo. Desde lo más alto de la catedral es fácil percibir la inclinación de las paredes o la deformidad de las bóvedas.
Bóvedas que, hasta el siglo XV, fueron de madera, y que a partir de esa fecha se convirtieron en pesadas estructuras de piedra. Fue entonces cuando comenzaron los problemas, ya que las paredes empezaron a deformarse por el peso que tenían que soportar.

OSKAR BELL; Arquitecto: Debido a los empujes horizontales, los muros que tienen que estar perfectamente paralelos y aplomados. Se giran de esta manera por la parte de arriba, de tal manera que la bóveda tiende a caer por la clave por su parte central. Si aquello se mantiene de esta manera, la bóveda no puede caer, pero en el momento que aumentamos la distancia de apoyo de la bóveda, la bóveda puede caer literalmente.

Esta es una de las bóvedas que está en peligro. En 1995 se cayó su primera piedra.

OSKAR BELL; Arquitecto: para primavera tenemos idea de darle un coeficiente de seguridad a esa bóveda, un coeficiente geométrico, es decir, capacidad de seguir deformándose sin que aquello suponga un peligro. Tenemos que levantar la bóveda, y ese proceso se hace con unos gatos hidráulicos, un proceso relativamente rápido porque se hace en uno o dos días, y de lo que se trata es de aquello que está caído volverle a dar una curvatura que permita una mayor estabilidad estructural.

Pero algunos de los muros del sur del edificio tienen un problema añadido: El triforio. Es un pasillo que cruza las paredes de lado a lado y que, inevitablemente, debilita la estructura del muro.
Para reforzar esas paredes, los trabajos se centrarán en introducir un cable de metal de lado a lado del triforio.

OIHANA JAUREGI, Elhuyar Fundazioa: El movimiento de la catedral se controla mediante sensores, ¿qué tipo de sensores tenéis aquí?

OSKAR BELL; Arquitecto: Tenemos tres o cuatro diferentes. El principal casi es el termómetro, porque la temperatura siempre es una referencia para el resto. Por otra parte, tenemos clinómetros, que son los que miden la inclinación de una pared, la vertical, el desplome o no de una pared. Tenemos, a su vez,
tensiómetros o cuerdas vibrantes. Es una cuerda que está anclada en dos puntos, y si cualquiera de los dos puntos se mueve, sabemos si la cuerda se tensa o se destensa, y de esa manera sabemos qué desplazamiento estamos teniendo. Y también tenemos fisurómetros que miden lo que se abre y se cierra una grieta en concreto.

OIHANA JAUREGI, Elhuyar Fundazioa: Has hablado del termómetro como uno de los principales. ¿Por qué?

OSKAR BELL; Arquitecto: Porque un edificio como estos, que tienen mucha masa y, por lo tanto, tiene mucha inercia térmica, tiene un movimiento simplemente por los cambios de temperatura, y no tenemos que confundir los movimientos propios del edificio con los ciclos de verano e invierno, con los movimientos provocados por un asentamiento o por un movimiento estructural. De manera que siempre tenemos que contrastar el movimiento debido por temperatura a aquellos movimientos anómalos que están generados por otro motivo.

Esta será la última parada de nuestra visita. Y es que no podemos abandonar el edificio sin ver el aspecto de uno de los lugares predilectos de la catedral vieja.

Desde la torre, en el punto más alto de Gasteiz, nos quedamos disfrutando del paisaje.

 

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